El reencuentro fue posible gracias a la Defensoría del Pueblo y la Unidad de Búsqueda.
El reencuentro fue posible gracias a la Defensoría del Pueblo y la Unidad de Búsqueda.
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Defensoría del Pueblo.

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Madre e hijo se reencontraron tras más 30 años separados por el conflicto armado

La Defensoría del Pueblo le brinda apoyo a la madre desde 2007.

Ni el tiempo, la distancia, el conflicto, ni las duras condiciones de vivir en la calle pudieron acabar con el amor entre Verónica* y Jerónimo*, nacido hace 52 años cuando ella le dio la vida a este, el primero de sus cuatro hijos.

En uno de los departamentos del Caribe colombiano que vivió más realismo que magia a finales de la década de los años 80, Jerónimo fue arrebatado del seno de su hogar por el monstruo del conflicto.

"En ningún momento pensé que mi hijo estaba muerto. A mi hijo lo tenían en una parte de la que no se había podido volar. Yo todo el tiempo pensaba en qué iba a comer él, lo retrataba delante con la gente…” relata Verónica al contar cómo fue el inicio de esa agonía en esas primeras semanas, que luego se convirtieron en meses y más tarde en largas décadas.

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Esta madre persistente cuenta que no se despegaba de los programas de televisión para enterarse de las noticias y ver alguna que la condujera a su hijo. Muchos le decían que no contemplara la idea de un milagro de encontrarlo con vida.

"Ya él vivo no está; ¿35 años?…me decían y yo respondía: sí, está vivo. Nunca perdí la fe, siempre doblaba rodilla, oraba todas las noches”, aseguró la mujer. 

Estaba tan convencida de que estaría de nuevo con Jerónimo, que en 2007 llegó a la Regional Magdalena de la Defensoría del Pueblo, tocó las puertas y de inmediato estas se abrieron. Allí empezó oficialmente su ruta de atención como víctima del conflicto armado. Desde entonces fue atendida en atención psicológica y jurídica permanente, y a estar rodeada de una familia de funcionarios y funcionarias que hoy la sigue recibiendo con amor y don de servicio.

La mamá esperando la llegada de su hija junto a funcionarios de la Defensoría del Pueblo.

Desde octubre de 2019 la Defensoría del Pueblo abrió una nueva posibilidad para la titánica misión de Verónica y la contactó con la UBPD. Esa unión de esfuerzos comenzó a producir inmediatos resultados.

Mientras esta madre era imparable en su búsqueda, Jerónimo intentaba escapar de las garras del conflicto. En su huida maratónica llegó a otra jungla, la de cemento, donde le tocó enfrentar una y otra vez el desconcierto.

“...ya después que cogí la calle para mí fue durísimo. Enfrentar la calle no es bonito. Toda esta parte de los 30 y pico de años que tengo de no estar con ella (mi madre) y con ellos (mis hermanos) es un karma”, relata Jerónimo.

Así fue como llegó hasta Madrid, en Cundinamarca, donde el milagro del reencuentro se puso a su favor.

Después de que su salud le jugara una mala pasada, estuvo varias semanas en el Hospital municipal de Santa Matilde, donde fue atendido por profesionales de la Secretaría de Gobierno de Madrid que activaron la ubicación de Jerónimo en ese municipio mediante sistemas de información de atención a víctimas, y permitieron establecer que lo estaba buscando su familia.

Tras las acciones de verificación para establecer plenamente la identidad de Jerónimo, entre ellas la toma de muestra biológica, la UBPD contactó a Verónica para articular con la Defensoría del Pueblo Regional Magdalena las acciones necesarias que pudieran producir una plena identificación.

Los científicos del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses analizaron las muestras biológicas y lograron establecer que efectivamente eran la madre y el hijo separados por el conflicto. ¡La búsqueda de más de 30 años había terminado!

El municipio de Madrid fue testigo de cómo ganaron la esperanza y el amor de una madre y un hijo que nunca perdieron la fe y tampoco la confianza en las instituciones.

Este reencuentro es el inicio de un largo camino para reparar la herida que dejó el conflicto. 

Por indicación del mismo Defensor del Pueblo, Carlos Camargo Assis, quien fue testigo de este preciado momento para esta familia, la Institución Nacional de DDHH de los colombianos seguirá brindando todo el apoyo que madre, hijo y hermanos requieran.

La Defensoría del Pueblo, entre el 1 de enero de 2024 y el 29 de febrero de 2024, recibió 43 declaraciones para el Registro Único de Víctimas. En el mismo periodo se reportaron 48 personas desaparecidas. En ese lapso de tiempo 312 personas fueron orientadas a través de la Defensoría Delegada para la Orientación y Asesoría de las Víctimas del Conflicto Armado Interno.
 
(*) Identidades modificadas por petición de la familia. Con información de la Defensoría del Pueblo. 

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